El club vallisoletano recordó a la familia Sanz-Garijo, vinculados al VRAC a través del patrocinio de la Dehesa de los Canónigos y de la cantera azulona.

El VRAC Quesos Entrepinares ha rendido homenaje este domingo a la familia Sanz Garijo, tras el trágico accidente ocurrido el pasado mes de julio , en un emotivo acto celebrado con motivo del partido correspondiente a la tercera jornada de Liga, en el que el conjunto vallisoletano se enfrentaba al Recoletas Burgos.

Con este gesto, el club quiso trasladar su cariño y recuerdo a una familia muy vinculada al VRAC. Iván Sanz, a través de la Dehesa de los Canónigos, era patrocinador de la entidad, mientras que su hijo mediano, Álvaro, formaba parte de la cantera del club y defendía sus colores en la categoría M16.

Antes del comienzo del encuentro, se guardó un respetuoso minuto de silencio en memoria de las víctimas del trágico suceso. Un momento de recogimiento que permitió a jugadores, cuerpo técnico y aficionados compartir el recuerdo de una familia muy querida y mostrar su solidaridad en unos momentos especialmente difíciles.

El homenaje tuvo también como protagonistas a los jugadores de la cantera del VRAC, que formaron un pasillo para recibir a la familia a su llegada al terreno de juego. Los familiares estuvieron acompañados durante el acto por el presidente del club, Jorge Calleja, y por José Manuel Rodríguez, «Cachumba», en una muestra de cercanía y apoyo por parte de toda la entidad.

Con este sentido reconocimiento, el VRAC Quesos Entrepinares quiso demostrar que los lazos que unen a un club con las personas que forman parte de él van mucho más allá del terreno de juego. El recuerdo de la familia Sanz Garijo permanecerá siempre ligado a la familia azulona.