VRAC Quesos Entrepinares 25 – Recoletas Burgos Caja Rural 24
El rugby español ya tiene campeón. El VRAC Quesos Entrepinares conquistó este
domingo la Liga de División de Honor tras imponerse por un ajustadísimo 25-24 al
Recoletas Burgos Caja Rural en una final vibrante, emocionante hasta el último instante
y disputada en unos Campos de Pepe Rojo que presentaron una imagen espectacular,
con todas las gradas prácticamente llenas y únicamente el fondo norte con espacios
libres.
La gran cita del rugby nacional respondió a las expectativas. Sobre el césped, dos de los
mejores equipos de la temporada ofrecieron una batalla de máxima intensidad que
mantuvo en vilo a los miles de aficionados presentes durante los ochenta minutos.
El encuentro comenzó con un VRAC decidido a inaugurar el marcador gracias a un
golpe de castigo transformado por Baltazar Taibo en el minuto tres. Sin embargo,
Burgos respondió con contundencia. Un ensayo de Martín Iñaki Mateu y otro de Tomás
Domínguez Palazzolo, ambos convertidos por Santiago Mansilla, permitieron a los
visitantes tomar una ventaja de once puntos (3-14) en apenas un cuarto de hora.
Lejos de acusar el golpe, el conjunto vallisoletano encontró el camino de regreso al
partido con un ensayo de Sergio Molinero en el minuto veinte, transformado por Taibo,
que devolvió la confianza a los locales. Aun así, el Recoletas Burgos continuó
mostrando su solidez y amplió nuevamente diferencias antes del descanso con un
ensayo de Urko Zumeta, aprovechando además los minutos de superioridad tras la
tarjeta amarilla mostrada a Facundo López Bontempo. La conversión de Mansilla situó
el marcador en un exigente 10-21 al intermedio.
La segunda mitad fue una demostración de carácter del VRAC. Empujado por una
afición que no dejó de animar en ningún momento, el equipo dirigido por Diego Merino
fue creciendo con el paso de los minutos. Martiniano Cian apoyó un ensayo
fundamental en el minuto 56 que redujo la desventaja y encendió definitivamente las
gradas de Pepe Rojo.
Poco después llegó una de las acciones decisivas del encuentro. Baltazar Taibo culminó
una brillante acción ofensiva con un ensayo en el minuto 60 y transformó él mismo para
colocar al VRAC por delante por primera vez desde los compases iniciales (22-21). El
choque había cambiado por completo.
El tramo final fue de máxima tensión. Taibo intentó un drop tras un ataque con muchas
fases en las que el VRAC no conseguía entrar, pero no consiguió su objetivo. Burgos no
bajó los brazos y recuperó momentáneamente la ventaja con un golpe de castigo de
Mansilla a tres minutos del final. Cuando parecía que el título podía escapar de
Valladolid, el VRAC volvió a demostrar su sangre fría. En el minuto 80, Baltazar Taibo
transformó un golpe de castigo decisivo, desde campo propio, que desató la locura en
las gradas y otorgó a los queseros el definitivo 25-24.
El pitido final confirmó el desenlace de una final memorable. Pepe Rojo, vestido de
azul, celebró un nuevo título liguero para el VRAC después de un encuentro que tuvo
todos los ingredientes de una gran final: alternativas constantes en el marcador, emoción
hasta el último segundo y dos equipos que dignificaron el rugby español con una
actuación sobresaliente.
En una mañana histórica para el rugby nacional, el VRAC volvió a demostrar por qué
sigue siendo una de las grandes referencias de este deporte. Y lo hizo en casa, ante una
afición entregada que convirtió Pepe Rojo en una auténtica fiesta del rugby y que
acompañó a su equipo hasta levantar, una vez más, el trofeo de campeón de España.