El VRAC Quesos Entrepinares Sub23 ha comenzado la temporada con una gran dosis de ilusión, demostrando desde el primer partido que tienen ambiciones serias en la Liga KPMG.
En su debut, el equipo se enfrentó a Real Ciencias en un encuentro disputado en La Cartuja. Desde el primer momento, el VRAC impuso su estilo de juego y logró una contundente victoria por 0-28. Su defensa, compacta y bien organizada, neutralizó todos los intentos de avance del rival, mientras que, en ataque, supieron aprovechar cada oportunidad para anotar. Este brillante inicio dejó claro su potencial.
La segunda jornada tuvo lugar en el Campo de Rugby de Pepe Rojo, donde los queseros recibieron al Recoletas Burgos-Universidad de Burgos. En este encuentro, el equipo mantuvo el control del partido de principio a fin, logrando una victoria cómoda por 27-6. La precisión en los pases y la coordinación defensiva evitaron cualquier amenaza seria del rival, permitiendo al conjunto pucelano jugar con total confianza. Esta victoria, la segunda consecutiva, reforzó su posición en la clasificación y consolidó la idea de que estaban listos para competir al más alto nivel.
El tercer partido presentó un desafío mayor, ya que el VRAC se midió ante Alcobendas Rugby. En un encuentro emocionante, lleno de giros y cambios en el marcador, el equipo vallisoletano logró imponerse por 31-24. Alcobendas ofreció resistencia, manteniendo el marcador ajustado durante gran parte del partido, pero la capacidad del equipo para capitalizar las oportunidades en momentos clave les permitió asegurar su tercer triunfo consecutivo. Este partido no solo destacó su determinación, sino también su habilidad para adaptarse a situaciones adversas.
Sin embargo, la racha ganadora se detuvo en la cuarta jornada, cuando se enfrentó a Complutense Cisneros. En un partido complicado y de alta intensidad, cayeron 29-7. A pesar de su esfuerzo y determinación, la presión constante y el ritmo impuesto por Cisneros resultaron demasiado para que el equipo pudiera recuperar el terreno perdido. Esta derrota, aunque difícil de aceptar, se ha convertido en un punto de reflexión crucial para el equipo, que ahora tiene claro en qué aspectos debe mejorar de cara a los próximos encuentros.
Con la derrota aún fresca en la memoria, el Sub23 del VRAC Quesos Entrepinares se prepara para un nuevo desafío. Su próximo partido será contra Moyua Goierri, programado para el 9 de noviembre a las 16:30 en Pepe Rojo.
Este encuentro representa una oportunidad de redención para el equipo, que buscará demostrar que su ambición y competitividad siguen intactas. Actualmente, el VRAC ocupa la cuarta posición en la clasificación, con un total de 14 puntos, habiendo cosechado tres victorias y una derrota. Con la mirada fija en la siguiente jornada, el equipo está decidido a regresar a la senda del triunfo y seguir escalando posiciones en la liga.
Un equipo que, sin duda, da esperanzas de futuro y un sólido desarrollo en el VRAC Quesos Entrepinares.