Treinta y tres años de su vida dedicados al rugby, la inmensa mayoría de ellos al VRAC, club al que vio crecer desde sus orígenes y que sigue complaciéndose de contar con sus servicios sobre el pasto, pues dejó el equipo de División de Honor pero sigue batallando con el B. Incansable. Ni la prescripción facultativa impide a Calle el contacto con el balón, con los contrarios, con la hierba…

El domingo, a las 12,30 horas, verá los toros de la barrera, aunque justo antes será el máximo protagonista.