Nos lo ha explicado su "alma máter", José Manuel Rodríguez (Cachumba), un apasionado de la jardinería desde bien joven que realizó sus primeros pinitos empresariales en la finca de su padre allá por 1984, donde estableció un vivero que él coordinaba con tiento y cariño.

Después, cuando estalló el "boom de las autopistas" encontró un nicho de mercado. Detectó "un copia-pega" en el diseño medioambiental de las autopistas de las diferentes partes de España, las cuales empleaban las mismas plantas y flores en Valencia que en Castilla y León, por ejemplo. "En cada tramo me estudiaba el terreno y proponía las plantas mas acordes con la climatología del lugar, tipo de terreno y la especies existentes en el entorno. De este modo la planta arraiga mejor y necesitará un mantenimiento casi nulo", detalla.

Así, poco a poco, despacito y con buena letra, Hidrosyplant fue creciendo gracias a un trabajo incesante y en base a una novedosa y especializada técnica de siembra para zonas de compleja accesibilidad. Se denomina hidrosiembra y consiste en proyectar la semilla,abono y otros componentes, mediante un cañón, logrando así que la siembra arraigue en taludes y laderas, contribuya a estabilizar el terreno e integrar la nueva obra en el paisaje.

De este modo, son varias las obras a las que, en los últimos años, han aplicado su eficacia innegociable, puntual, tales como diversos tramos de la A-1, A-6, M-45, M-50, Ronda ext. VA, varios del AVE o los parques del Parque Tecnológico de Boecillo, San Sebastián de los Reyes, Móstoles,… o el de Villa del Prado.

Éste último es uno de los proyectos de los que Jose Manuel Rodríguez más orgulloso se siente por lo emblemático que es y el escaparate que supone. Un trabajo en el que calcaron las líneas maestras de la filosofía que José Manuel Rodríguez predica sin capacidad de réplica y que les ha llevado a mantenerse a pie del cañón en estos tiempos de crisis en los que la obra pública ha disminuido sobremanera.

De hecho, se explaya, sin vanidad, a la hora de reflejar los valores añadidos que aporta Hidrosyplant a sus fieles clientes frente a otras empresas del sector. Los argumenta y se muestra inflexible al respecto de estas cuestiones. "Ofrecemos una garantía de que todos los trabajos que hacemos son de calidad máxima y la ejecución de nuestras actuaciones es seria. Si decimos que lo tenemos acabado tal día, está acabado tal día. Esa es mi obsesión", subraya José Manuel Rodríguez.

También indica que atienden cualquier problema que pudiera surgir en el trabajo realizado incluso fuera del plazo de garantía, al mismo tiempo que reflexiona y asegura que los casi 20 años de bagaje que llevan a sus espaldas no se consiguen de la noche a la mañana. Máxime cuando son "los mismos (cerca de cuarenta empleados directos e indirectos en la época del año en la que más trabajo tienen)" que cuando empezaron.

"Nuestro patrimonio son las personas, altamente cualificadas y comprometidas, y la maquinaria, que es siempre la mejor para ganar en rapidez y eficacia, que es lo que demanda el cliente", añade José Manuel Rodríguez, quien cifra la inversión realizada en tecnología en unos 200.000 euros de media y apunta que en los dos últimos años su facturación se ha reducido "a la mitad".

"Tratamos de fidelizar mucho a nuestros clientes. No somos los más baratos ni los más caros y no entramos en la vorágine de la competencia de tirar los precios, pero lo que sí ofrecemos a nuestros clientes es seguridad, calidad y sinceridad", agrega.

Cuestionado por la posibilidad de salir al extranjero ante el parón que padece el sector por la crisis, comenta que se lo han planteado, pero que, de momento, entraña bastante complicidad y prefieren "aguantar aquí", puesto que opina que saldrán "fortalecidos" cuando se salga de la crisis.

Una recesión que, según considera, se empezará a abandonar en el segundo semestre de 2014, aunque aclara que la bonanza de años atrás no se volverá a ver. Por ello se congratula de que su empresa destinara a reservas una gran parte de sus beneficios, algo que, a la postre, garantiza con creces su supervivencia. Una cordura teledirigida que hace de Hydrosiplant un valor seguro que, desde esta temporada, patrocina al VRAC Quesos Entrepinares.

Una relación que parte del amor de José Manuel Rodríguez al rugby, deporte que practicó hace treinta años en el Colegio Lourdes y que abandonó merced al modo en el que su negocio le fue absorbiendo.

Pero ahora que sus hijos juegan en el VRAC (en categoría infantil y lince), ha retomado el idilio con el oval y ha pasado a formar parte de la Junta Directiva del club. "Me empecé a encontrar con antiguos compañeros con los que jugué y disfruto mucho viendo los entrenamientos de todos los equipos todos los días. Me enciendo un habano y dejo mis problemas al margen. Me evado. Decidí volcarme porque entendía que tenía que ayudar dentro de nuestras posibilidades y seguiré haciéndolo", esgrime José Manuel Rodríguez antes de esbozar los valores que halla en la practica rugbística.

"Respeto, trabajo en equipo, compromiso. Valores que el día de mañana les van a servir a los chavales en su vida y en su trabajo", apostilla José Manuel Rodríguez, quien subraya que ve al equipo de División de Honor "muy bien" pese a la cantidad de lesiones que ha sufrido y el tratarse de un año de "tránsito". "Todo es mejorable pero se están dejando la piel", sentencia.